7 motivos para tener un sofá de terciopelo en casa

El sofá de terciopelo, la suavidad hecha mueble

Desde el siglo XX, el sofá de terciopelo ya era el rey de cualquier estancia del hogar. Décadas después, la suntuosidad de su textura, sus acabados y fibras siguen acaparando las miradas de quienes lo observan. Así, si buscas que tu hogar luzca a la moda, el sofá de terciopelo es una apuesta segura.

Con el frío invierno y las bajas temperaturas, es hora de vestir la casa con tejidos cálidos y confortables. Es en esta época del año cuando el terciopelo se convierte en el mejor tejido para cubrir cualquier elemento del hogar, especialmente el sofá.

Asociados erróneamente al mundo del lujo y la sofisticación, las innumerables propiedades del sofá de terciopelo lo hacen incluso barato para el precio que tiene. Además de este, ¿quieres saber otros motivos por los que tener un sofá de terciopelo? ¡Sigue bajando!

Es el rey de la casa

sofá de terciopelo

No lo decimos nosotros, lo dicen los reputados expertos en decoración. Un sofá de terciopelo será el rey de cualquier espacio, especialmente de los salones. Al entrar en esta estancia de la casa, lo brillante de su tejido, a la par que cálido y elegante, hará que tu mirada se vaya directamente a él.

Y es que a veces no solo la mirada, sino también las piernas. Casi como alma que lleva el diablo, consiguen que llegues a casa, rápidamente te pongas cómodo y no te despegues de él hasta que toque ir a la cama.

Nunca pasa de moda

sofá de terciopelo

El sofá de terciopelo no entiende de tendencias decorativas. Cada temporada, las revistas de decoración ya tienen reservado un hueco para él. Es un reflejo de tu personalidad y, por ello, has de escoger el que a ti te resulte ideal.

Es eterno, elegante y sofisticado. Al igual que el vino, gana con el tiempo. Si está hecho a base de fibras naturales, como el algodón, el lino o la seda, verás cómo envejece conservando su belleza inicial.

La versatilidad, la característica que define al sofá de terciopelo

sofá de terciopelo

El sofá de terciopelo conjuga a las mil maravillas con el resto de elementos decorativos. Aunque en el pasado se asociaba a interiorismos clásicos y a las líneas finas y rectas, con el paso del tiempo se ha roto esta monotonía. Ahora destacan los terciopelos con formas geométricas, curvas, con estampados, dibujos o en capitoné. Un sinfín de estilos que comparten una característica común: realzar el atractivo de cualquier estancia del hogar.

Lo mismo sucede con el color. El sofá de terciopelo admite muchas tonalidades, teniendo en cuenta el acabado de los tejidos. No obstante, como otros elementos decorativos, es importante jugar con la luz. Si la estancia es muy luminosa, los tonos claros se traducirán en mayor amplitud. Si no goza de los beneficios de la luz natural, la paleta de oscuros será tu mejor aliado.

Sofá de terciopelo para todos los bolsillos

sofá de terciopelo

Ya lo anunciábamos, el sofá de terciopelo se asocia al lujo y hogares de millonarios, pero nada más lejos de la realidad. Otros tejidos más modestos, en fibras de poliéster, están al alcance de cualquier bolsillo.

Además es muy sencillo de limpiar. Basta con cualquier producto de limpieza convencional, no hace falta que gastes dinero en uno especial.

La elegancia hecha sofá

El sofá de terciopelo es sinónimo de elegancia, no cabe la menor duda. Al igual que la piel, su suavidad al tacto te transporta a lugares de ensueño. Te hace vivir bellos recuerdos, en compañía de tus seres queridos.

Es un tejido que habla en el lenguaje de las emociones. ¿Nunca has sentido un pequeño escalofrío, muy placentero, cuando te has tumbado en uno de ellos? Es más que probable, y es que su segundo nombre es calidez y su apellido confort.

¿Un sofá de terciopelo con niños?

Seguro que más de uno se ha dicho a sí mismo: con lo delicado que es, si hay niños en casa lo mejor es buscar otro. ¿Estás seguro?

Aunque este tipo de tejidos es un imán para las manchas de los batidos de los peques o los rasguños de tu perro o gato, ya hay en el mercado varias clases de terciopelo antimanchas y lavables. Todos ellos son igual de elegantes y conservan su suavidad, a pesar de ir a la lavadora con frecuencia.

Una fuente de calor

sofá de terciopelo

Con un sofá de terciopelo, no dirás adiós a la calefacción, pero quizás regules el termostato a una temperatura más baja.
¿Por qué? Porque da mucho calor. Es el elemento decorativo excelente para, por ejemplo, tu casa de la sierra. El salón de este hogar tendrá un look integrador, a la moda y, por supuesto, muy calentito.

¿No te imaginas ya tomando un chocolate al calor de este excelente objeto decoración? Nosotros sí.

Y ahora que ya conoces todos los motivos para tener un sofá de terciopelo, ¿te atreves con este divo de la decoración? Si aún tienes alguna duda, en nuestras tiendas te podemos asesorar en todo lo que necesites para elegir el sofá que mejor se ajuste a tu personalidad. ¡Ven a visitarnos!

Somos Avvento, somos decoración.

Fuente de las imágenes: Pinterest

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